San_Jos._sepia     Situada en la calle San José Alta, fue edificada sobre una de las mezquitas más antiguas de Granada -siglo XI-, denominada Jima al-Murabitín (de los morabitos o ermitaños). Construída sobre los cimientos de dicha mezquita, trás la conquista de Granada fue utilizada desde un principio para el culto cristiano, para lo cual la bendijo el 7 de enero de 1492, el arzobispo de Granada Fray Hernando de Talavera.  Conserva el aljibe y la torre o alminar, del que dice Gómez Moreno:   
«su interesante fábrica data del siglo VIII o de los dos siguientes, excepto el cuerpo de las campanas. Existe en el ángulo N.E. del templo y algo apartado, como también lo estaría de la antigua mezquita, de que fue alminar. Igual a esta era la de la mezquita del Sagrario, y ambas de idéntica construcción que el puente del Genil y puerta de Hernán Román (Bib-Caxtar), o sea formadas por grupos de lajas de La Malahá, dispuestos alternativamente de frente y canto, como se reconoce en el interior de esta torre, salvo su parte baja que es de sillares de pundinga, unos y otros enlazados con blanco yeso. Sólo mide, incluyendo las paredes, 5,80 metros de lado, y en su centro hay un machón, en torno del cual desarrollándose la angostina escalera, alumbrada por ventanillos a modo de saeteras; tiene además la particularidad de que hacia la mitad de su altura, en el muro Sur, se abre un arco de herradura, acaso el más antiguo en Granada, y enfrente, tallado en el machón, otro pequeñito sobre un nicho».     
Hornacina_San_Jos._sepia     Esta es sin duda, la más original e importante pieza de tiempos de los árabes que hay en el viejo recinto de La Alcazaba, por su carácter y   antigüedad. Su curiosa fábrica de amarillentas lajas con las hiladas de su aparejo retalladas y el cuerpo de campanas de la iglesia montado encima, tienen gran fuerza en el paisaje urbano del contorno.  La mezquita la derribaron en 1517. Las obras del templo se iniciaron en el año 1501 para terminarse en el de 1525, siendo obra del maestro mayor Rodrigo Hernández. Su exterior no muestra detalles llamativos en su aspecto. La portada a un lado, muy simple, de piedra gris de Sierra Elvira, interrumpe la uniforme blancura de los encalados muros de ladrillo. La puerta de arco semicircular, se abre entre dos columnas dóricas que sostienen un frontón curvo cuyas hojas partidas albergan enmedio una hornacina con la escultura del Santo Patriarca y titular. 
     Erigida parroquial en 1501, en esta Iglesia se reunía el gremio de Carpinteros, siendo su feligresía tanto cristianos nuevos -moriscos-, como cristianos viejos, los que vinieron de otras tierras a repoblar el reino nazarí.  
    Su planta es rectangular, de una nave, capillas laterales entre contrafuertes, Capilla Mayor y Coro a los pies del templo. Su nave se cubre con armaduras a dos aguas sobre arcos diafragmas. Las vigas mayores de los faldones apean en canes de tracería gótica y en la tablazón tiene labor de menado (chillas de ocho y alfardones hexagonales).
    Las capillas laterales se cubren con bóvedas nervadas, excepto la primera a la izquierda que tiene armadura rectangular de limas moamares con cuadrales sobre canes de acanto y labor de lazo en los faldones y almizate. Esta perteneció a la familia Núñez de Salazar.
   En muchas ocasiones, la aparición de capillas laterales en las iglesias obedeció no tanto a necesidades de más espacio, como a la costumbre de los feligreses o de las Cofradías y Hermandades, de comprar una capilla para colocar su imagen devocional, o,en caso de los particulares, para enterramiento. Y así en esta Iglesia están enterrados el escultor Torcuato Ruíz del Peral (muerto en 1773) y los pintores Felipe Gómez de Valencia (muerto en 1679) y Miguel Pérez de Aibar, discípulo de Juan de Sevilla.
     La Capilla Mayor en la cabecera, está separada de la nave por arco toral apuntado en el que aparecen los escudos del regidor de Granada don Pedro Carrillo de Montemayor y de su esposa, doña Leonor Manrique, fundadores de esta capilla, costeándola para su enterramiento, como se puede observar también en la inscripción del friso bajo su armadura. De planta cuadrada, se cubre con armadura octogonal de limas moamares, decorada con lazos, de doce y nueve, y piñas de mocárabes. Las pechinas, elemento constructivo de transición entre el espacio cuadrado de la planta y la forma octogonal de la armadura, son de traza gótica. El conjunto de la armadura aparece decorado con formas de grutescos en la tablazón y también en el arrocabe, alternando aquí con la heráldica de los comitentes -personas que encargan y costean las obras-.  El Coro se realizó más tarde pero en el mismo siglo XVI, destacando su magnífico artesonado de casetones hexagonales y octogonales.
Iglesia_de_San_Jose_S.XX     Al mirar hacia la cabecera, la policromada capilla mayor ofusca un tanto en la fuerte orquestación de los crudos colores -dorados, rojos, verdes- de su retablo de fines del siglo XVIII, obra proyectada por el arquitecto Ventura Rodríguez y finalizada hacia 1789 por Francisco Vallejo.  Gruesas columnas corintias reciben la enorme masa de coronamiento en forma de medio punto que cobija un Cristo; debajo y en el centro, San José y el Niño, obra maestra de Torcuato Ruíz del Peral, y en los intercolumnios laterales correctos relieves de Jaime Folch que representan la Adoración del Niño por los Reyes Magos y los Pastores. En su parte superior se perfila un Crucificado de la Escuela de Pablo de Rojas.  Es muy notable y hermoso el artesonado mudéjar que cubre esa capilla, en la que el mencionado retablo contrasta violentamente con el carácter general del ambiente interior, tan influído por los conceptos estéticos, escuetos de su arquitectura, fundidos -lo ojival y lo morisco o mudéjar granadino- en bien equilibrada disposición. 
Alminar_San_Jos_1
     Posee esta iglesia una buena escultura de Cristo en la columna, atribuida a Siloé, procedente de la de San Miguel bajo, y el Cristo que llaman de la Misericordia, procedente de la de San Gregorio y talla del granadino José de Mora, siendo su obra más famosa, como lo más saliente entre los retablos, imaginería y pinturas de los siglos XVI al XVIII que allí se guardan.
     De la mezquita que mencionábamos al principio sólo se conserva el alminar, hoy campanario de la Iglesia, que era muy similar al de Mezquita Mayor de la ciudad  y que, además es el único conocido en España anterior a la tipología almorávide. Está situado al noreste del templo y muy desfigurado por el templo de campanas agregadas por los cristianos, pero en el año 1935, año en que se restauró gracias a la intervención de D. Leopoldo Torres Balbás en elconjunto, se le despojó del enlucido moderno y encalado que cubría su  interesante fábrica original que quedó al descubiernto. Esta es de lajas de La Malahá, alternadas de frente y de canto, y su parte baja de grandes sillares de piedra unidos con yeso. Su planta mide 5,80 metros de lado y en su interior sube la escalera, iluminada por saeteras, en torno a un machón central en cuya mitad aparece tallado en la piedra un arco de herradura también sin dovelas, que serviría de balcón y que es el más antiguo de este tipo conservado en Granada.  Al pie de la torre se encuentra un aljibe árabe, pero antaño entre el minarete y la Iglesia, en el espacio que ahora ocupa un jardín y un ciprés, se ubicaba la antigua casa del sacristán, ya desaparecida en la intervención de los años treinta.