No hay comentarios todavía

“JUANVI” IN MEMORIAM

En el equipaje de nuestras vidas acumulamos sin darnos cuenta un sinfín de experiencias y recuerdos, que a Dios gracias y en la mayoría de casos son de contenido agradable, y cuando estos no lo son, buscamos rápidamente la fórmula mental –consciente e inconsciente- para una conversión benefactora.

En el día de hoy y recibida la noticia del paso a la Casa del Padre de nuestro Hermano                    Juan Vicente Martinez Carrasco, o como a él le gustaba y todos le nombrábamos, JUANVI,                no podemos por menos que lamentar su pérdida para este mundo, y llorarjunto a sus seres queridos y familiares, sus amigos, compañeros de trabajo, y en lo que a nosotros en este momento nos aflige, para las dos Hermandades y Cofradía de sus amores, en las que disfrutaba y se gustaba entre sus Hermanos, con Jesús y María.   Jesucristo en la advocación del Santísimo Cristo de la Misericordia (del Silencio), y María en la advocación mariana de Nuestra Señora de las Angustias Coronada de Santa María de la Alhambra; ambas fueron su gran desvelo y fuente de su amor desmedido hacia el Hijo de Dios y su Santa Madre.  En estas dos Hermandades se gustó y supo dar lo mejor de sí mismo para mayor gloria de estas y de paso, para el engrandecimiento de la Semana Santa granadina, que ya ha ganado otro intercesor válido en el cielo, a la par que un ejemplo salvífico en el que mirarse para saber cómo hay que trabajar haciendo bien las cosas.

Y es que en este punto, fue siempre un hombre y un Hermano dispuesto, un torrente de iniciativas, y un excelente organizador, quedando esto último patente, en la organización y diligenciado milimétrico del Albaceazgo en la Hermandad y Cofradía del Silencio, y más recientemente, en su desempeño como Mayordomo Mayor y verdadero “número dos” en la misma. Sus afanes y desempeños, jamás le quitaron la sonrisa y es de agradecer su carácter risueño en todo momento, su faceta bromista y amigable, su apuesta por los cambios merecidos que toda adecuación temporal nos va trayendo y desde luego su interés y esfuerzo denodado por la juventud cofrade como semillero a cuidar –y a no descuidar- a lo largo del tiempo.

Apenas unas horas antes de marchar, hablamos por teléfono y nos despedimos emplazándonos para vernos en breve en la procesión del Corpus Christi. Todo tan normal.               Hoy nos quedamos con lo bueno de ti y así siempre te recordaremos, pero echándote mucho en falta. No podemos por menos que decir que tu marcha es una grandísima pérdida y que como tal, debiera de haberse producido dentro de muy largo tiempo, pero Nuestro Señor de la Misericordia así lo ha querido, y El y solo El, sabe porqué lo ha hecho, cosa que jamás será baladí por muy inoportuna que hoy se nos presente. Pero no perdemos un amigo ni un “hermano”, sino que ganamos un intercesor válido tanto en nuestras vidas actuales como llegando nuestro momento de partir. Antes ya de ser concebido,  Dios tuvo un plan para ti Juanvi, y pese a tu juventud, ese plan sigue ahora en la morada eterna.

Juanvi: Tú que supiste como nadie llevar en volandas la Cruz de Cristo y mostrarla orgulloso ante la muchedumbre durante las Estaciones de Penitencia, hoy gozas de inmensa alegría por todo ello y desde luego por mérito propio.   ¡Solo nos queda Hermano Juanvi, imitar tu ejemplo y pedir a Nuestro Señor que te dé el eterno descanso y que brille siempre para ti su Luz perpetua!.¡Acuérdate de nosotros, intercede por todos y cada uno de nosotros y llévamos como Hermanos y como Hermandad, siempre por el Amor y la concordia, hacia Dios!.  

Un Hermano del Silencio.

Publicar un comentario